Injerencia. UNAM: nicho de grupos políticos

8 de febrero a las 10:20 1,944

Durante años, grupos políticos y sociales ajenos a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han hecho del campus universitario su nicho desde donde han incitado o participado abiertamente en movimientos y paros en esta casa de estudios.

Aunque la mayoría de estas fuerzas tienen una orientación de izquierda, los perfiles y bandera que enarbolan van desde temas sindicales, electorales, agrarios, ejidales y comunales, hasta la imposición de modelos políticos socialistas, comunistas o anarquistas.

Ayer EL UNIVERSAL informó en su portada que la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ), en coordinación con la Fiscalía General de la República (FGR), investiga a por lo menos ocho grupos señalados como los organizadores principales de las marchas, protestas y desmanes ocasionados recientemente en la UNAM.

Según la información, los grupos más agresivos y que por la fuerza han tomado diversos planteles y dañado la Torre de Rectoría de Ciudad Universitaria han establecidos nexos con otras asociaciones, como Antorcha Campesina, el SME, grupos porriles, el Frente de los Pueblos en Defensa de la Tierra, Federación Libertaria de México, Individualistas Tendiendo a lo Salvaje, Círculo Eco-Extremista de Terrorismo y Sabotaje, y Regeneración Radio.

En una revisión hecha por este diario en referencia a otros movimientos ocurridos en la Universidad, al menos desde el paro ocurrido entre 1999 y 2000, se ha detectado la presencia de grupos como el Frente Popular Francisco Villa, Frente Popular Francico Villa Independiente, el Partido Comunista Mexicano, Liga Espartaquista, el Movimiento de los Trabajadores Socialistas y Convergencia Comunista.

También células del Frente Zapatista de Liberación Nacional, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT), el CLETA, así como células bolivarianas que simpatizaron con Hugo Chávez, en Venezuela, y Fidel Castro, en Cuba.

La influencia de grupos políticos y sociales externos a la UNAM y que pudieran estar promoviendo el paro de actividades que se vive en la institución no debería sorprender, pues en sus más de 100 años de historia la máxima casa de estudios siempre ha padecido este problema, consideraron los expertos.

Especialistas consultados por EL UNIVERSAL coincidieron en señalar que desde sus orígenes la UNAM ha tenido influencia de partidos, sindicatos, organizaciones sociales e incluso de anarquistas y/o activistas de otros países que llegan a México a “adiestrar” a estudiantes o grupos de choque.

Agregaron que uno de los principales factores para que esto suceda es la falta de entendimiento entre las autoridades universitarias y sus alumnos, a quienes se les escucha poco y no se terminan de cumplir sus demandas.

En primera instancia, los expertos refirieron dos momentos clave que permiten entender la influencia que institutos políticos pueden llegar a tener en la Universidad: la llegada a la rectoría de Manuel Gómez Morín, uno de los fundadores del PAN, y la construcción de una estatua de Miguel Alemán que fue destruida por los mismos estudiantes en la década de 1960.

“Las autoridades universitarias han actuado como si no supieran que grupos externos a la Universidad han estado inmiscuidos en los movimientos como el que estamos viviendo hoy. Eso ha sido siempre, desde el inicio la UNAM ha sido intervenida por grupos políticos y sociales, es parte de su historia y si eso no se reconoce, difícilmente se podrá resolver el conflicto que vivimos hoy”, dijo Hugo Sánchez Gudiño, investigador de las facultades de Estudios Superiores (FES) Aragón y la de Ciencias Políticas y Sociales.

El académico hizo énfasis en que la falta de entendimiento entre la Rectoría y la comunidad estudiantil ha provocado que sindicatos como el de Electricistas, de Trabajadores de la Educación y otros de corte académico tengan influencia en los movimientos en el interior de la escuela, cuando extienden su apoyo a los alumnos inconformes.

De igual forma, algunas de las fuentes consultadas identificaron a agrupaciones como el Frente Francisco Villa, la Liga 23 de Septiembre, los movimientos de Trabajadores Socialistas y Urbano Popular, el Súper Barrio y a grupos porriles como algunas de las organizaciones sociales que han participado en los desmanes en la UNAM.

“Grupos empresariales, la Iglesia, partidos de derecha o izquierda aprovechan que los problemas se resuelven a medias y ahí encuentran su oportunidad. Es importante tomar esto en cuenta porque por ahora no parece haber un diálogo firme entre las partes en la UNAM y esto podría prestarse a que haya interferencias”, dijo Sánchez Gudiño.

En 2000, la Secretaría de Gobernación elaboró el documento Grupos Radicales de Colectivos Universitarios. Reseñaba las ligas de esos grupos con activistas mexicanos en las facultades de Filosofía y Letras, Ciencias Políticas e incluso Economía.

Alma Maldonado, investigadora del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados y académica de la Facultad de Filosofía, consideró que los grupos externos han logrado influir en el rumbo de la UNAM porque esta institución “no es una isla, no puede estar alejada del país o ser considerada aparte. Es innegable que ha habido involucramientos de grupos políticos, de intereses”.

Aunque no dio nombres de personas ni de organizaciones, Maldonado sí aseveró que la máxima casa de estudios ha estado influida por intereses políticos manejados desde el gobierno:

“Ha estado involucrado desde el gobierno y grupos del gobierno con intereses de desestabilizar a la Universidad o la fuerza que se puede tener en la UNAM, desde luego partidos y desde luego puede haber otros. Cuando uno ve la conformación de estos grupos feministas y separatistas también habría que buscar un poco sus raíces, de qué zonas, de qué áreas”, dijo Maldonado.

Marco Fernández, investigador de México Evalúa, lamentó que la intervención de grupos en los movimientos de la UNAM desvirtúen las “demandas legítimas” de los estudiantes, por ejemplo, la de erradicar la violencia de género que han denunciado de parte de algunos alumnos y profesores.

fuente: El Universal