El Mosh, siente orgullo de haber participado en movimiento estudiantil de la UNAM

A finales de los años noventa, la Universidad Autónoma de (UNAM) vivió momentos de intensidad y polémica, a través de un movimiento estudiantil que buscó y logró impedir la implementación de cuotas planteado por las autoridades de aquel momento.

Su privatización, en pocas palabras, por lo menos según lo dicho y celebrado por quienes fueron las y los protagonistas universitarios.

Uno de ellos es Alejandro Echevarría Zarco, quien sería desde entonces conocido con el apelativo de El Mosh, y uno de los rostros más visibles y mediáticos, involuntariamente o no.

Rumbo al final de los más de ocho meses que duró el conflicto, Echavarría Zarco recibió una andanada de señalamientos y calificativos sobre todo por parte de los medios de comunicación masiva quienes lograron crear un estigma en contra de quien hoy es profesor de inglés en el municipio michoacano de Álvaro Obregón.

Nuevamente salió a la luz pública lo realizado por uno de los ex integrantes del Consejo General de Huelga de la UNAM al ser detenido en un operativo de la policía en contra de las manifestaciones del magisterio disidente al que pertenece.

La llegada de El Mosh a Michoacán, según declaró a esta medio de comunicación, fue al enamorarse de una profesora de la entidad, cambiando así su residencia a la ciudad de Lázaro Cárdenas en un primer momento, allá por el año 2014.

Como integrante de la base de la sección XVIII de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), así como por estar convencido de la necesidad de seguir resistiendo en contra de las políticas que considera negativas para los más desfavorecidos, ha participado en las diversas acciones de protesta y presión centista.

Fue así que resultó aprehendido a mediados de enero pasado, y deseo entonces ha venido padeciendo lo que califica como una campaña de acoso y represión tanto física como administrativa.

Imposible no ir del 2018 a 1999 y regresar, ya que por un lado, la mayoría de los medios de comunicación sacó a la memoria los hechos de la UNAM en aquella huelga, mientras que por otro lado, corrieron de diversas formas y en diversos espacios, los calificativos y señalamientos del pasado de Echavarría Zarco.

Alberto Frutis Solís secretario de educación en Michoacán se dedicó a lanzarle “periodicazos” según dijo a Redactor México, con el objetivo de asegurar primero que no daba clases de manera normal y decir después que no contaba con los estudios necesarios para estar frente a las aulas.

Incluso, le dio un ultimátum para mostrar lo contrario antes del 24 de febrero, pues de lo contrario sería dado de baja inmediatamente, situación que además de no darse, fue manejada únicamente ante la prensa, ya que hasta la fecha no fue notificado para lo que Frutis Solís declaró.

Sin embargo, desde la quincena pasada, le fue suspendido el pago salarial hasta en tanto no compruebe tanto su forma de ingreso como que cuenta con los estudios suficientes y necesarios para estar frente a las aulas.

Luego de años de complicaciones y estigmatización, Echavarría Zarco ante pregunta expresa, responde que no sólo no se arrepiente sino que se siente muy orgulloso de lo realizado junto a ciento de jóvenes para favorecer a los que buscan ingresar a la UNAM considerando que no es únicamente la mejor institución de educación superior de América Latina sino que sigue conservando hasta el momento su carácter gratuito.

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