Proceso electoral 2018: el fantasma del fraude

De manera oficial, las campañas del periodo electoral 2018 han comenzado, y con ellas, el despliegue, a veces abrumador, de información al respecto.

Serán tres meses en que los candidatos a los diferentes puestos en juego, comunicarán a la ciudadanía sus intenciones, programas de trabajo y promesas en distintos rubros.

Aunque se trata de la búsqueda de espacios en presidencias municipales y congresos del país, lo cierto es que la mayor relevancia y atención se dirigirá hacia los aspirantes a ocupar la silla presidencial durante los próximos seis años.

Hasta este momento, Andrés Manuel López Obrador, candidato por la coalición Juntos Haremos Historia, es quien ocupa el primer lugar en las intenciones del voto, por lo tanto, como pudo verse desde el primer momento de este ciclo, será quien esté en la mayor parte de los discursos de los candidatos que por diferentes medios, buscarán moverlo de dicho lugar.

En esa misma línea, el panista Ricardo Anaya del Frente Por , enfilará sin duda sus baterías sobre todo en cuanto a lo mediático, para pasar de la segunda posición en la que se encuentra a la primera, para lo cual cuenta entre otros actores con Jorge Castañeda quien será precisamente uno de quienes buscará afinar la puntería en dicho sentido.

Quien parece no despegar del tercer lugar es el neo priista José Antonio Meade, ya que sobre todo tiene en contra el rechazo de por lo menos el 70 por ciento de los mexicanos según algunos ejercicios de opinión.

Como un ingrediente no deseado pero previsto está el de un probable fraude electoral señalado de manera particular por López Obrador, basado en testimonios y cifras oficiales de procesos electorales pasados.

Lo ideal para los votantes, así como para la vida democrática del país, es que las estrategias y desarrollo electoral sucedan en un marco democrático y civilizado, en la ponderación especialmente de las propuestas que dejen de lado lo que comúnmente se conoce como guerra sucia y el fantasma del fraude.

En este sentido una vez más también la ciudadanía deberá hacer un esfuerzo de criterio y afinar su capacidad para poner su concentración en lo importante, dejar de lado la pirotecnia y cuidar de cerca lo que vaya sucediendo.

Según algunos analistas el sector de la juventud tendrá un carácter determinante para el resultado final, lo que plantea sin duda retos para los candidatos pero también para los propios jóvenes que a pesar de su poca experiencia deberán poner en juego su capacidad reflexiva.

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